27 jul 2014

LA FRAGUA DONDE SE FORJA EL FUTURO


(por Daria Aslámova, periódico “Komsomólskaya Pravda”)

CON LOS OJOS SECOS

Estuve en Slaviansk cuando lo abandonó el ejército de Strelkov. Vi marcharse a los milicianos de Kramatorsk. Una densa nube de polvo levantada por los tanques, los BTR, los camiones, flotaba sobre la carretera de Konstantínovka. Siempre recordaré estas caras quemadas por el sol, caras de los soldados eslavos, jóvenes y viejos, recordaré esta expresión de furia y cansancio. Muchachos por primera vez abrasados por el fuego de la guerra y veteranos que recordaban las batallas de Afganistán. Los vi marcharse, perderse a lo lejos; un rito ancestral, repetido mil veces a lo largo de la historia. Las mujeres siempre despedimos a los soldados con la mirada: con los ojos secos y un nudo en la garganta. En 1812, cuando el ejército de Kutúzov abandonaba Moscú, las mujeres también miraban partir a sus hombres. Y en 1941, cuando nuestras tropas abandonaban Smolensk.

Entramos en Kramatorsk. La carretera estaba completamente desierta: un ejército, el nuestro, ya se había ido, y el otro, el ucraniano, estaba por entrar. A la orilla de la carretera vi a un hombre vestido con una camiseta a rayas, de esas que llevan los marineros, con una cinta de San Jorge en el pecho. El hombre parecía estar loco. “¡Kramatorsk no se rinde!”, gritaba él a los que pasábamos, “Kramatorsk resistirá hasta la última gota de sangre!” Pero la ciudad estaba muerta. Ni un solo disparo. Una silencio raro y amenazante. Unas manos presurosas y torpes estaban quitando la bandera de la República del edificio de la alcaldía. Los vecinos se apresuraban a arrancar de los portales de sus casas las cintas de San Jorge. El corazón me dio un vuelco. Ya sabía lo que vendría después. Denuncias (“mi vecino... sí, este mismo...es separatista, ¿sabe?”), campos de concentración, traición de los seres queridos, fusilamientos./... /

ES RUSIA LA QUE SE VA A UNIR A DONBASS

Mi nuevo amigo Denis es moscovita, llegó a Donbass para traer ayuda humanitaria. “No es la República Popular de Donetsk la que se va a integrar a Rusia”, dice él.” Es Rusia la que se va a unir a Donetsk”. Y los habitantes de Donbass dicen: “No somos separatistas. Simplemente hemos vuelto a casa. ¡A nuestro hogar ruso!”

Cuando siento que la deseperación me gana, me acuerdo de Oxana Sup, artista de un circo ambulante, diputada del Consejo de la República por la ciudad de Krasnoarmeysk (ahora ocupada por la guardia nacional). Oxana tiene cara de artista innata: vivaz y expresiva. Cada dos días vuelve a su pueblo natal disfrazada de campesina vendedora de leche, para hablar con su gente, para hacer propaganda antifascista. Cosas de la vida: hace poco era payasa, tabajaba en un show de pompas de jabón, hacía reír a los niños. Y ahora se ha metido a guerrillera. Su circo ambulante dejó de existir. Todos los artistas se fueron a la guerra; los malabaristas, los acróbatas. Muchos de ellos pelearon en Slaviansk. 

- Yo sí sé contra qué estamos luchando, - dice Oxana. – Luchamos contra el nazismo. Recuerdo las caras de aquellas colegialas en Odesa, “niñas bien” que preparaban “cocteles Molotov” para quemar vivos a sus hermanos. 

Al miliciano Nicolay los muchachos le dicen “nuestra OSCE”; es un hombre de gran corazón y siempre deja ir a los prisioneros. Le tiembla la voz cuando empezamos a hablar de la guerra:

- Es que a mí todos me dan lástima, todos; los del otro lado también. Vi aquellas fosas comunes llenas de cadáveres de soldados ucranianos recién llamados a las filas, adolescentes casi. Sus propios compañeros abren una tumba de estas grandes, donde caben de cien a ciento cincienta personas, los tiran al hoyo, les echan unas paletadas de tierra encima y ya. Y sus mamás siguen llamando a las comisarías militares:”´¿Pero dónde está mi hijo? ¿Por qué no responde al teléfono?” Y los militares les contestan: no se perocupe, todo está bien, se habrá ido a pasear con alguna noviecita que se echó por ahí. Le dicen eso a la madre mientras el cuerpo destripado del muchacho está tirado en el campo Dios sabe dónde”.

Estas últimas palabras de Nicolay son una alusión a unos rumores horribles que recorren Ucrania. La gente cuenta que aquí prospera el mismo negocio que en Kosovo en la época de guerra. Se cuenta que los traficantes de Kiev se dedican a vender los órganos de los soldados ucranianos muertos en el combate; como es obvio, todo se hace muy rápido, el tiempo es oro. Los cuerpos de jóvenes soldados, destripados como si fueran puercos, aparecen tirados a la intemperie. A las madres les dicen que sus hijos están “desaparecidos”. 

-¡Madres de Ucania, levántense! – dice, casi grita Nikolay. – Ya sé que los hombres en Ucrania son unos blandengues, no se van a levantar del sofá. Pero las mujeres... las mujeres son otra cosa. Si realmente se enfurecen, entre todas son capaces de derrumbar cualquier palacio presidencial. Nuestras mujeres tienen que darse cuenta por fin de que el gobierno está matando a sus hijos. A los muchachos los agarran en la calle, en cafeterías, en la playa... para mandarlos al frente, así a la fuerza. Y después, el silencio. Según las estadísticas que tenemos, allá donde ellos dicen que mataron a un miliciano hagan cuenta que hubo seis soldados ucranianos muertos, sólo que ellos no lo van a recoger en ningún documento, son datos extraoficiales. 

- El ejército ucraniano no quiere pelear, - dice Alexey Alexándrov, un politólogo de Kiev.. – Los soldados salen al campo y allá disparan sus proyectiles, fingiendo que están combatiendo. Llega un BTR y dispara al cielo. Ya, misión cumplida; el carro huele a pólvora, todo parece muy creíble. Una imitación de la guerra. Y los guardias nacionales (el asi llamado «Sector Derecho») sólo están dispuestos a masacrar población civil y evitan enfrentamientos directos con las milicias. Es algo que llevan en la sangre, ya es casi un tradición histórica. Acuérdense de la masacre de Volyn (un episodio sangriento de la Segunda Guerra Mundial, cuando los nacionalistas ucranianos al servicio del Reich masacraron a una gran cantidad de civiles de origen polaco- El V.R.). Los fascistas alemanes habían escogido a “los mejores”, sin embargo, estos “mejores” se dispersaron después del primer combate. Pero pelear contra unos campesinos desarmados era otra cosa, claro. Con estos sí que se despacharon a gusto.

“DONBASS: LA FRAGUA DEL MUNDO RUSO”

El politólogo Alexey Alexándrov, al igual que muchos intelectuales, huyó a Donbass de Kiev, esta “madre de las ciudades rusas” ahora controlada por los nacionalistas,
- La capital ya no es la misma, cerca de un millón de kievitas la abandonaron, – cuenta Alexey. – Los nuevos habitantes capitalinos son los que han llegado del Ocidente del país, con su sicologia de piratas. Están allá esperando a que la felicidad se les caiga del cielo, junto con la integración a la UE. La intelectualidad ucraniana (mejor dicho, lo poco que queda de ella) también creyó este cuento. Suena paradójico, pero esta gente es rusófona y al mismo tiempo profundamente antirrusa. Están viviendo una crisis interna, es como un constante ataque de nervios. El mito ucraniano está agonizando. Este globo lo habían estado inflando a lo largo de las dos últimas décadas, pero llegó el momento y el globo reventó, y resultó que adentro no había nada. El “Maydán” fue un grito de desesperación. El gran sueño de la intelectualidad ucraniana ha fracasado. Creían que esta era la solución: negar sus raices, alejarse de Rusia, renunciar a sí mismos. Los ucranianos están luchando contra su propia imagen reflejada en el espejo. No saben lo que hacen. Estan ofuscados. En estos momentos en Novorrusia se está buscando respuesta a una pregunta global:¿qué es elmundo ruso? Es que los ucranianos también pertenecen a este mundo, sólo que no quieren reconocerlo. Nos espera una guerra horrible. Llegará hasta Kiev en oleadas. Ucrania está llena de gente armada. Paramilitares, pequeños ejércitos, pandillas de bandidos. La economía se precipita al abismo. La cosa recién empieza. Estamos en la primera linea de fuego. Nosotros, aquí, SOMOS el mundo ruso. Estamos creciendo, creciendo mental y espiritualmente. No son “ambiciones imperiales”, como suelen decir. Es una lucha entre dos sistemas de valores. Si el Occidente tuviera más paciencia, se habrían adueñado de este territorio paulatinamente, sin aspavientos. Paso a paso, silenciosamente, como hacen los felinos cuando se acercan a su presa. Pero su codicia pudo más, y no quisieron esperar. ./... / Donbass ahora es un lugar especial, donde los que antes llevaban una vida casi vegetal, hoy se vuelven capitanes de su destino. Habíamos vivido un período de gran decadencia y gran desilusión; habíamos perdido la sensación de la continuidad, de una tradición ininterrumpida. Pero cuando hace poco vi a dos hombres sencillos de Donetsk, montados en un “Niva”, embestir a un tanque en el campo abierto, comprendí: nada está perdido. Es aquí, en Donbass, donde nace una nueva comunidad eslava. Es la fragua donde se forja el futuro.


NUEVO VIDEO SUBTITULADO AL INGLÉS: ¡POROSHENKO ASESINA A LOS ANCIANOS!



¡El presidente Poroshenko mata ancianos!

El bombardeo de la artillería pesada  en Komarova, Lugansk el 22 de julio mató a tres civiles e hirió a 10.

En frente de la casa número 31, mató a dos jubilados. El viejo salió a comprar el pan ...

La filmación es de la casa número 32, al día siguiente después de los bombardeos. Unas minas cayeron en el apartamento, pero por un golpe de suerte, no explotaron. El hijo de la dueña resultó gravemente herido y se encuentra en cuidados intensivos. La anciana se quedó solo en un apartamento en ruinas.
El bombardeo se produjo a las 15 horas del mediodía cuando todo el mundo estaba en casa ...

26 jul 2014

UCRANIA, OBJETIVO ENFOCADO



Las pruebas que Washington posee sobre la responsabilidad de Rusia en la catástrofe del avión de pasajeros malasio que sobrevolaba Ucrania son inapelables. El problema es que no hay cómo verificarlas y que parecen tan « serias» como aquellas que otro secretario de Estado, Colin Powell, presentó solemnemente al Consejo de Seguridad de la ONU para justificar la invasión contra Irak.


RED VOLTAIRE | 24 DE JULIO DE 2014

Gracias a sus escuchas telefónicas y sus satélites de
vigilancia, Estados Unidos tiene la prueba de que sus
enemigos son culpables, prueba que usted no podrá
verificar (El 11 de febrero de 2003, Colin Powell –en su
calidad de secretario de Estado– miente al Consejo de
Seguridad de la ONU. Después de invadir y ocupar un país
basándose en la mentira, Estados Unidos nunca se ha
excusado.)


Una « tragedia mundial », así calificó Barack Obama la
destrucción del avión malasio en Ucrania durante su
conversación telefónica con Vladimir Putin. En esa
conversación, Obama acusó además a Rusia de armar a los
rebeldes ucranianos proporcionándoles incluso misiles
antiaéreos.

En otras palabras, Obama acusó a Moscú de ser, directa
o indirectamente, responsable de la trágica muerte de 298 personas
de diversas nacionalidades. Esa versión se basa en una serie de
« pruebas» que los servicios secretos de Estados Unidos divulgaron,
a través de Kiev, en los medios de prensa « mainstream » sólo horas
después de la caída del avión. Entre esas pruebas, hay una
comunicación telefónica en la que un comandante rebelde informa a
un coronel de la inteligencia militar rusa que las fuerzas
separatistas han derribado un avión, un video –en la zona
controlada por los rebeldes– en el que se ve una batería rusa
SA-11 a la que le falta un misil, el que supuestamente derribó el
avión.

Después de eso, el secretario de Estado Kerry declaró a la CNN
que tenía las pruebas de que Moscú no sólo entregó misiles SA-11
a los separatistas sino que además los entrenó para los utilizaran.
A partir de ahí, la creación de una comisión investigadora
internacional parece superflua porque las « pruebas» de Washington
ya demostraron que el avión civil fue derribado – ni siquiera
por error sino voluntariamente ya que los vuelos civiles se
identifican con la transmisión de un código especial– con una
batería de misiles rusos, por ucranianos rusos, dirigidos de hecho
por un comando ruso y que lo primero que hicieron fue telefonear a
la inteligencia rusa, aun sabiendo perfectamente que todas las
comunicaciones telefónicas están interceptadas.
Resultado: Moscú puesto en el banquillo de los acusados por la
« comunidad internacional » (léase, Estados Unidos y sus aliados);
los ucranianos rusos estigmatizados como terroristas; la atención
de los medios concentrada en la tragedia del avión, haciendo pasar
a un segundo plano la tragedia de la masacre de palestinos que
Israel sigue perpetrando en Gaza.

Esa técnica funciona tan bien que ya ha sido utilizada
repetidamente por Washington para fabricar otros casus belli [ 1 ]
Basta con recordar el incidente del golfo de Tonkín, o sea
el ataque de varias lanchas torpederas de Vietnam del Norte contra
el destructor USS Maddox , ataque que posteriormente resultó falso.
Pero en 1964 ese incidente le permitió al presidente Johnson
obtener la luz verde del Congreso para extender la guerra al norte
de Vietnam.

También están las pruebas sobre las armas iraquíes de
destrucción masiva, presentadas por el secretario de Estado Colin
Powell al Consejo de Seguridad de la ONU… y posteriormente
reconocidas como falsas por el propio Powell. Pero en 2003
aquellas «pruebas » le permitieron al presidente Bush obtener la
luz verde del Congreso para atacar y ocupar Irak [ 2].
Ya sabemos cómo funciona el mecanismo. Así que… poco
importa que en 2024 –o quizás más tarde– aparezca algún
documento desclasificado donde se dice que el avión malasio
abatido en 2014 fue derribado premeditadamente por una de las
baterías de SA-11 de fabricación rusa desplegadas días antes por
las fuerzas armadas de Kiev en el límite del territorio controlado
por los rebeldes, zona extrañamente no prohibida a los vuelos
civiles. Y que toda la operación fue organizada por los servicios
secretos de Estados Unidos.

Lo que importa es el resultado de hoy: la acusación de que
Rusia es responsable de la destrucción voluntaria del avión malasio
–un acto que, para Moscú, sería poco menos que equivalente a un
suicidio– permite que el presidente Obama obtenga la luz verde del
Congreso para reforzar la guerra fría contra Rusia.
El Congreso de Estados Unidos adoptó, el 17 de julio, un « Acta
de prevención de la agresión rusa» que garantiza a Ucrania,
Georgia y Moldavia el estatus de « aliados importantes de
Estados Unidos a pesar de no ser miembros de la OTAN», en la que
se autoriza al presidente a proporcionar a esos países –y a otros
países del este–, directamente o a través de la OTAN, el máximo de
ayuda militar y económica con pbjetivos anti-rusos [ 3 ].

Manlio Dinucci


Fuente: www.voltairenet.org/article184838.html